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Oficio de la Inmaculada

 

Oficio de la Inmaculada Concepción

(Transcrito del Oracional del Instituto "Alianza en Jesús por María", 2ª edición de 1953)

Modo de rezarlo

El Oficio de la Inmaculada sigue las divisiones tradicionales del gran oficio divino, cuya recitación distribuye por las diversas horas del día el salterio de David que decía: "Siete veces al día, oh Señor, te dirigiré alabanzas". Aquellas son: antes de la aurora, Maitines; durante el día, las Horas diurnas, denominadas por los romanos como: Prima, Tercia, Sexta y Nona, que convencionalmente corresponden, para los efectos de nuestra manera de dividir la jornada, a las seis, nueve, doce y quince horas, respectivamente; por la tarde son Vísperas y por la noche Completas. Es loable que se siga esta distribución, que renueva durante el día el recuerdo y las excelsas alabanzas de María Santísima. No obstante, ya sea particular, ya sea colectivamente, pueden rezarse todas las Horas de una sola vez.

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Texto del Oficio de la

Inmaculada Concepción

 

Maitines y Laudes


V.- Sin tardanza pregona, lengua mía,
R.- Las glorias y alabanzas de María.
V.- Atiende a mi socorro, gran Señora,
R.- y libreme tu diestra protectora.
Gloria al Padre y al Hijo y al Espíritu Santo
Como era en un principio, ahora y siempre
y por los siglos de los siglos. Amén. Aleluya.
(Desde Septuagésima hasta Pascua, en lugar de Aleluya se dice: Alabanza a Tí,
Señor, Rey de la gloria)

Himno

Salve, Señora del mundo
y del empíreo Reina;
salve, Virgen de las Virgenes;
salve, matutina Estrella.
Salve, Tú, llena de gracia,
que luz divina reflejas:
apresúrate, Señora,
a socorrer a la tierra.
El Señor, desde el principio,
te escogió para que fueras
Madre del Verbo unigénito
por quien todo el mundo hiciera.
Y para sí el mismo Dios
hízote esposa tan bella,
que ni quiso te manchara
de Adán la culpa primera. Amén.

V.- Fue escogida de Dios y preservada.
R.- Y le da en habitación su tabernáculo.
V.- Dígnate, Señora, acoger mis súplicas.
R.- Y lleguen a Ti mis clamores.

Oración: Santa María, Reina de los cielos, Madre de Nuestro Señor Jesucristo y Señora del Mundo, que a nadie desamparas y a nadie desechas; mírame, Señora, benignamente con ojos de piedad, y alcánzame de tu querido Hijo el perdón de todos mis pecados, para que yo, que con devoto afecto celebro ahora tu santa e Inmaculada Concepción, reciba después el premio de la eterna bienaventuranza, concediéndomelo el mismo de quien fuiste Madre, quedando Virgen, Jesucristo Nuestro Señor, que con el Padre y el Espíritu Santo vive y reina en unidad perfecta, Dios por los siglos de los siglos. Amén.

V.- Dígnate, Señora, acoger mis súplicas.
R.- Y lleguen a Ti mis clamores.
V.- Bendigamos al Señor.
R.- A Dios démosle gracias.
V.- Por la misericordia de Dios, descansen en paz las almas de los fieles difuntos.
R.- Amén.

Prima

V.- Atiende a mi socorro, gran Señora.
R.- y líbreme tu diestra protectora.
Gloria...

Himno

Salve, Virgen sapientísima,
Casa al Señor dedicada,
que adornan siete columnas
y rica mesa de gracias.
Fuiste de todo contagio,
de este mundo preservada,
y en el seno de tu madre
Dios te quiso siempre santa.
Tú eres madre de los vivos,
para los santos entrada,
nueva estrella de Jacob,
de los cielos Soberana.
Ya que eres para el demonio
terrible hueste en batalla,
sé también puerto y refugio
para las almas cristianas. Amén.

V.- El Señor Dios, Éste es el que le dio el ser en el Espíritu Santo.
R.- Y derramóla sobre todas sus obras.
V.- Dígnate, Señora, ... (Se repiten las mismas oraciones que al final de Maitines ).

Tercia

V.- Atiende a mi socorro, gran Señora.
R.- y líbreme tu diestra protectora.
Gloria...

Himno

Salve ¡oh, Arca de Alianza!,
y trono de Salomón,
Arco iris hermosísimo,
Zarza que no se abrasó.
Vara de José florida,
gedeónico vellón,
Puerta al Señor reservada,
Panal que Sansón halló.
Preservar era muy justo
a quien nació en tanto honor,
del original pecado
en que Eva nos engendró.
La que por su madre excelsa
escogiera el mismo Dios,
sujeta a culpa ninguna
ni un instante consintió. Amén.

 

V.- En los altísimos cielos tengo yo mi morada.
R.- Y el trono mío sobre una columna de nubes.
V.- Dígnate, Señora, ... (Se repiten las mismas oraciones que al final de Maitines).

Sexta

V.- Atiende a mi socorro, gran Señora,
R.- y líbreme tu diestra protectora.
Gloria ...

Himno

Dios te salve, Virgen Madre,
Templo de la Trinidad,
de los Ángeles el gozo,
de la pureza panal.
Consuelo de los que lloran,
Jardín que alegría da,
Palma de la paciencia,
Cedro de la castidad.
Tú eres tierra bendecida,
y herencia sacerdotal,
santa y libre de la culpa
que a todos transmitió Adán.
Tú eres la puerta oriental,
en Ti está toda la gracia,
Tú eres la Virgen sin par. Amén.

V.- Como azucena entre espinas,
R.- Así es mi amiga entre las hijas de Adán.
V.- Dígnate, Señora, ... (Se repiten las mismas oraciones que al final de Maitines)

Nona

V.- Atiende a mi socorro, gran Señora,
R.- y líbreme tu diestra protectora.
Gloria ...

Himno

Salve, ciudad de refugio,
Torre de David provista
de poderosas defensas,
y con armas guarnecida.
En tu Concepción, ardiendo
en la caridad divina,
Tú del infernal dragón
quebrantaste la malicia.
Salve, pues, oh mujer fuerte,
salve Tú, Judit invicta,
Abisag, virgen hermosa,
que al David del cielo aviva.
Raquel llevó en sus entrañas
quien salvó la gente egipcia:
pero al Salvador del mundo
llevó en las suyas María. Amén

V.- Toda Tú eres hermosa, oh amiga mía.
R.- Y nunca hubo en Ti la culpa original.
V.- Dígnate, Señora, ... (Se repiten las mismas oraciones que al final de Maitines)

Vísperas

V.- Atiende a mi socorro, gran Señora,
R.- y líbreme tu diestra protectora.
Gloria ...

Himno

Salve, místico Reloj,
do el Sol de Justicia eterna
retrocediera diez grados,
al tomar Dios carne nuestra.
Para que el hombre subiese
del profundo a suma alteza,
hízose menos que el Ángel
todo un Dios de gloria inmensa.
Con los rayos de este Sol,
¡oh, María!, centelleas;
como Aurora que de Él nace,
ya en tu Concepción te ostentas.
Lirio entre espinas, quebrantas
de la sierpe la cabeza
y hermosa como la luna
la senda al errante muestras. Amén.

V.- Yo hice nacer en los cielos la luz indeficiente.
R.- Y como una nieba cubrí toda la tierra.
V.- Dígnate, Señora, ... (Se repiten las mismas oraciones que al final de Maitines)

Completas

V.- Conviértanos, Señora, tu Hijo Jesucristo, aplacado por tus súplicas.
R.- Y aparte Él su ira de nosotros.
V.- Atiende a mi socorro, gran Señora,
R.- y líbreme tu diestra protectora.
Gloria ...

Himno

Salve, Virgen floreciente;
salve, Madre siempre intacta;
salve, Reina de clemencia,
por estrellas coronada.
Más que los Ángeles todos
eres Tú pura y sin mancha,
y estás del Rey a la diestra
con vestidura dorada.
Oh, Tú, de la gracia Madre,
del reo dulce esperanza,
luciente Estrella del mar,
Refugio del que naufraga.
Oh, puerta del cielo abierta
por Ti que al enfermo sanas,
ver a nuestro Rey logremos
en la celestial morada. Amén.

V.- Bálsamo derramado es tu nombre, oh María.
R.- Tus siervos te amaron sobremanera.
V.- Dígnate, Señora, ... (Se repiten las mismas oraciones que al final de Maitines).

Después del Oficio

V.-
Suplicando te ofrecemos,
Madre nuestra y Virgen pía,
estos himnos de alabanza.
Condúcenos en la vida
por el camino más próspero,
y en la agonía tristísima
asístenos con tu amparo
¡oh, dulcísima María! Amén

R.- A Dios démosle gracias.

Antífona

R.- Esta es la vara en la cual no hubo ni el nudo del pecado original, ni la corteza de la culpa actual.

V.- Oh Virgen concebida sin pecado.
R.- Ruega a Aquél cuyo Hijo nos has dado.

Oración. ¡Oh, Dios!, que por la Inmaculada Concepción de la Virgen preparaste digna morada para tu Hijo; rogámoste que, así como preservaste a Ella de toda mancha por la muerte prevista de tu mismo Hijo, así también nos concedas que, mediante tu intercesión, lleguemos limpios de toda culpa a tu presencia. Por el mismo Jesucristo Nuestro Señor.

V.- Amén.