BrasilEspañaCanadáColombiaArgentinaItaliaCosta-RicaPeru_1Guatemala_1ParaguayPortugal

 

Lunes, 22 Agosto 2011

Un viaje y un evento que marcan la Historia - JMJ Madrid 2011

¿Cuál es la razón por la que un anciano de 83 años atrae tanto? Cerca de dos millones de jóvenes estuvieron en la JMJ. ¿Será que es por identificarse con ellos, dejando de lado verdades que “irritan” a la nuevas generaciones? ¿O será que silencia principios que pueden levantar reacciones? O quizás sea justamente por lo contrario.

El Papa Benedicto XVI participó de la JMJ Madrid 2011 y con su presencia, con su carisma, con su fulgurante inteligencia conquistó a los jóvenes que desde los cinco continentes habían llegado a España. Una España que supo estar a la altura de la ocasión, que comprendió la importancia del evento y que le recibió con los brazos abiertos.

La JMJ Madrid 2011 sin duda marcará un hito en la historia de la Iglesia, que peregrina en España. Desde los más diversos ambientes se reconoce el éxito de esta Jornada que ha tenido, entre otros, además del Papa dos personajes de importancia y de grande relevancia: el Cardenal Arzobispo de Madrid, D. Antonio María Rouco Varela y su Obispo auxiliar, Mons. César Franco, que como coordinador general de la JMJ Madrid 2011 llevó sobre sus espaldas el peso del trabajo arduo de estos tres años.

Los Heraldos del Evangelio junto con una enorme, variada y amplia representación de los varios carismas existentes en la Iglesia participaron de la JMJ Madrid 2011.

Previamente a la llegada del Papa, los Heraldos del Evangelio acogieron en sus casas de Madrid y Toledo a peregrinos de varios países. En Toledo, jóvenes holandeses participaron de los actos que la delegación de juventud de la archidiócesis primada había organizado. En Madrid, pudieron escuchar varias catequesis de diversos prelados, entre los cuales el Cardenal Odilo Scherer, Mons. Giovanni D´Ercole, Mons. Mariano Parra Sandoval, Mons. Rafael Palmero, Mons. Joan-Enric Vives Sicília, Mons. Francisco Pérez entre otros.

En el Parque del Retiro, sacerdotes Heraldos tuvieron ocasión de atender en confesión a cantidad de peregrinos en la Feria del Perdón. En dicho parque se llevó a cabo la Feria Vocacional, en donde los Heraldos tuvieron un stand muy visitado. Allí recodarían a muchos las palabras del Cardenal Rouco Varela en la Misa de la Plaza de Cibeles: “Tened presente estos días que el Señor, por medio del Papa os va a preguntar: ¿aceptáis el formidable y hermoso reto de la "nueva evangelización"?”.

El jueves, 18, el Papa Benedicto XVI aterrizaba en Barajas. Allí el Pontífice dijo que “es urgente ayudar a los jóvenes discípulos de Jesús a permanecer firmes en la fe y a asumir la bella aventura de anunciarla y testimoniarla abiertamente con su propia vida”, añadiendo que “vuelvo a decir a los jóvenes con todas las fuerzas de mi corazón: que nada ni nadie os quite la paz; no os avergoncéis del Señor”.

Los Heraldos del Evangelio daban la bienvenida al Santo Padre con varias pancartas colocadas en la Av. Arturo Soria sobre la Nacional II, en la Av. de América y en la Av. Pio XII. En lugar cercano a la casa principal de los Heraldos, en la Av. Príncipe de Vergara, tendrían la ocasión de ver por vez primera al Dulce Cristo en la Tierra y allí vitorearlo a su paso, camino de la Nunciatura Apostólica.

Esa tarde, en la Plaza de Cibeles, Heraldos del Evangelio junto a miles de jóvenes reunidos para recibirle oyeron al Papa decirles que “arraigados y edificados en él (Cristo), firmes en la fe y abiertos al poder del Espíritu, encontraréis vuestro puesto en el Plan de Dios y enriqueceréis a la Iglesia con vuestros dones”. Después participarían en el Palacio de Deportes del festival de la Vida Consagrada convocado por la CONFER.

El paseo de Recoletos fue el escenario de uno de los actos más impresionantes de la JMJ Madrid 2011, el Vía Crucis con la contemplación de quince extraordinarios conjuntos escultóricos del patrimonio religioso español. Allí el Papa nos recordará que “la Pasión de Cristo nos impulsa a cargar sobre nuestros hombros el sufrimiento del mundo, con la certeza de que Dios no es alguien distante o lejano del hombre y sus vicisitudes”.

Antes de entrar en la Catedral de Santa María la Real de la Almudena, el Papa pudo ver en la explanada frente al templo, un numeroso grupo de los Heraldos del Evangelio, que lo esperaba. En su Homilía el Pontífice recordó a los seminaristas que es necesario tener conciencia de que “cada época tiene sus problemas, pero Dios da en cada tiempo la gracia oportuna para asumirlos y superarlos con amor y realismo. Por eso, en cualquier circunstancia en la que se halle, y por dura que esta sea, el sacerdote ha de fructificar en toda clase de obras buenas, guardando para ello siempre vivas en su interior las palabras del día de su Ordenación, aquellas con las que se le exhortaba a configurar su vida con el misterio de la cruz del Señor”.

¡Impresionante la Vigilia de Oración en Cuatro Vientos! El silencio de más de un millón y medio de almas delante del Señor Sacramentado y la actitud del Santo Padre de permanecer junto a sus ovejas, a pesar de la inclemencia del tiempo, marcaron profundamente a los Heraldos del Evangelio allí presentes. Tanto cuanto las palabras del Papa al día siguiente en la Homilía de la Misa de clausura de la JMJ Madrid 2011: “También a vosotros os incumbe la extraordinaria tarea de ser discípulos y misioneros de Cristo en otras tierras y países donde hay multitud de jóvenes que aspiran a cosas más grandes y, vislumbrando en sus corazones la posibilidad de valores más auténticos, no se dejan seducir por las falsas promesas de un estilo de vida sin Dios”.

Voluntarios de los Heraldos del Evangelio colaboraron en varias actividades de la JMJ, como por ejemplo, recibir y acompañar Prelados de diferentes países, en servicio de orden y otras. En el Pabellón del Ifema, el domingo por la tarde antes de partir a Roma, el Papa Benedicto XVI quiso, por “un deber de justicia y una necesidad del corazón” dirigir unas palabras a todos los que “con vuestro servicio habéis dado a la Jornada Mundial el rostro de la amabilidad, la simpatía y la entrega a los demás”.

En todos quedarán gravadas las palabras del Romano pontífice en la ceremonia de despedida: “No hay que desanimarse ante las contrariedades que, de diversos modos, se presentan en algunos países. Más fuerte que todas ellas es el anhelo de Dios, que el Creador ha puesto en el corazón de los jóvenes, y el poder de lo alto que otorga fortaleza divina a los que siguen al Maestro y a los que buscan en Él alimento para la vida. No temáis presentar a los jóvenes el mensaje de Jesucristo en toda su integridad e invitarlos a los sacramentos, por los cuales nos hace partícipes de su propia vida”.

Como bien dijo el Sr. Cardenal Arzobispo de Madrid, D. Antonio María Rouco Varela, los dos millones de personas que estuvieron en Cuatro Vientos han contemplado a “un gigante de la Fe y de la humanidad” que se llama Benedicto XVI.

(Fotos : Heraldos del Evangelio y Departamento de Comunicación de la JMJ 2011)