|
Concepción
de A.R.
Madrid
“Por favor, yo
les pido que me sigan escribiendo. Es para mi una gran satisfacción
seguir recibiendo su correspondencia. Mire Ud., cuando bajo a la compra
y miro en el buzón la correspondencia y me encuentro alguno
de los regalos que Uds. me envían me pongo eufórica
y me da vitalidad para todo el día y digo con alegría:
¡me ha escrito la Virgen, me ha escrito la Virgen!. En casa
cuando algunas de mis hijas me suben el correo, también me
dicen: “Mamá te ha escrito la Virgen”.
Desde lo primero
que recibí que fue el libro con las revelaciones de Nuestra
Señora a los pastorcillos, hasta lo último que ha sido
el libro del Vía Crucis, les tengo que dar mil gracias. Y me
sigan escribiendo, por favor, no dejen de hacerlo.”
Consuelo
B. G.
Montellano
(Sevilla)
“Les estoy muy
agradecida por todas las cosas que he recibido de Uds. Todo me da
ánimo y vida, para seguir luchando para salvar mi alma. ¡Qué
difícil en estos tiempos ser Santos! Pero hay que proponérselo,
luchando y trabajando como están haciendo Uds. Es un gran mérito
y están haciendo una gran labor y nada fácil.
El Espíritu
Santo les ilumine, para seguir con esa labor”.
Margarita
M.S.
Inca
(Baleares)
“De
la Virgen, de la Virgen... no sé... ni hay palabras para describir
lo mucho que significa en nuestra familia. Ella es el mástil,
nuestro socorro, creo que la tengo mareada de siempre estar pidiéndole
fuerza, ayuda, paz y un montón de cosas más.
Por
desgracia hemos pasado una temporada mal y me he encontrado que no
sabía si tirar la toalla o qué. Pero dentro de mi tristeza,
cayó en mis manos el librito de como rezar el Santo Rosario.
Y si un día me acongojaba una pena y creía que era solo
a mí, leía el librito y veía como en el misterio
me decía que sí, que siguiera, parecía como si
la Virgen en ese mismo día me reconfortaba y me decía
lo que necesitaba oír. En otras ocasiones levantaba la mirada
en busca de su imagen, triste y siempre estaba allí, mirándome
y confortándome. (...)
Quiero agradecerles
todo lo que me han mandado. Espero vuestras cartas impaciente y siempre
me llegan cuando más se agradece. Como cuando se tiene sed
y te tienden un vaso de agua fresquita. Yo lo siento así. (...)
Un
primo tuvo un accidente y a todos les parecía que quedaría
tetrapléjico o, bien, no viviría mucho tiempo. Yo le
llevé el Santo Rosario y se lo puse en su cama, junto a una
fotografía de la Virgen y gracias a Ella hoy está como
si nada. Para los exámenes, ni les cuento, lo que nos ha ayudado
a muchos. Mis amigos cuando quieren algo me dicen: “Marga, enciende
una vela a la Virgen y pide por nosotros”. Y nunca falla. Mis hijos
cuando no se sienten bien o tienen pesadillas, me piden: “Mamá,
¿y el Rosario? y ¿la foto de la Virgen? Y así
podría seguir incansablemente contando cosas.”
Marcela
Buenfil
Guadalajara,
México
Me
ha dado mucho gusto encontrar este Sitio, ya que pienso que son lugares
que nos ayudan a reflexionar en nuestro diario vivir y nos ayudan
a seguir adelante.
Muchas
gracias. Y felicidades por su gran trabajo!!!
Percy
Augusto
Piura-Perú
Es
una gracia haber encontrado esta página en internet. La verdad,
ya de sólo ver a la madre de Dios me siento feliz y contento,
tengo ganas de seguir viviendo y de dar un poquito la vida por los
demás. Quisiera decirles muchas cosas, pero creo que bastan
estas líneas para demostrar mi amor a la Madre del Creador.
|