Se espera para breve
la canonización de los pastorcitosTodos nos acordamos, con emoción y alegría, de la beatificación de Francisco y Jacinta en Fátima el 13 de mayo del 2000. En esta ocasión, al Santo Padre le pareció oportuno revelar el contenido de la tercera parte del secreto del Mensaje de Fátima.
EL DÍA 13 de julio de 1917, Nuestra Señora reveló a los tres pastorcitos un secreto dividido en tres partes. En la primera, les mostró el infierno para el que van las almas que ofenden a Dios.
En la segunda, les anunció el fin de la Primera Guerra Mundial y previó que si los hombres no se convirtiesen vendría una Segunda Guerra Mundial, aún peor. En la tercera, vieron una montaña en lo alto de la cual se erguía una gran cruz y una multitud martirizada por entre la cual caminaba un hombre vestido de blanco que bendecía a los heridos y que acabó por caer muerto también. Y los niños oyeron a un Ángel: "penitencia, penitencia, penitencia".
Los pastorcitos de tal manera identificaron a este personaje como el Papa, que Jacinta inmediatamente gritó: "¡Pobre Santo Padre!".
La relación entre el Papa Juan Pablo II, después del atentado de 1981, y Nuestra Señora de Fátima es tan grande que esperamos, aún en este pontificado, la canonización de los dos pastorcitos.
La Iglesia, para tal, exige que sea comprobado un milagro realizado por intercesión de los Beatos.
Un miembro de nuestra Asociación entrevistó al Padre Luis Kodor, vice-postulador de la causa de los Pastorcitos, a fin de tener mayores informaciones sobre la canonización de estos Beatos.
En el caso de que sean canonizados,
¿qué conclusión se puede sacar para el futuro
de la Iglesia?Tal vez la conclusión más importante de esta canonización sea lo que fue dicho por el Concilio Vaticano II: "Todos los bautizados son llamados a la santidad", sin excepciones, incluso los niños.
Las apariciones del Ángel y de Nuestra Señora a estos niños tienen detalles que aún hoy son novedad para nosotros. Por ejemplo, los libros dicen que Lucía veía, oía y hablaba con Nuestra Señora; Jacinta veía y oía, y Francisco sólo la veía. Pero no es exactamente así. Francisco oyó lo que dijeron el Ángel y Nuestra Señora, pero no entendió el significado de aquellas palabras, tal como, alguna vez, les pasó a otros niños.
Por ejemplo, Nuestra Señora dijo que Rusia extendería sus errores por el mundo entero. Recientemente la Hermana Lucía contó en mi presencia, que un día Francisco vino con su gran sabiduría a decir: "¡Ah, Lucía, ya sé lo que quiere decir Rusia. Es que el tío Joaquín tiene una burra llamada rusa...!"
Más tarde, Jacinta conversando con un sacerdote en Lisboa, dijo: "Padre, el mal que hacen las personas para ir al infierno es el pecado de la carne. Entonces creo que toda mi familia va a ir al Cielo. ¡Nosotros casi nunca comemos carne, sólo pescado!".
Dicen los profesores de la Universidad Gregoriana que ésta es la mayor prueba de sobrenaturalidad de todos los mensajes de Nuestra Señora y del Ángel, que nos fueron enviados por medio de estos niños.
Ellos sin haberse dado cuenta de grandes verdades, nos transmitieron algo muy profundo.
Un profesor de teología de Santarém, gran divulgador de las apariciones de Lourdes, dijo que iría a denunciar la gran mentira que era Fátima. Fue a hablar con los niños y delante de tanta sinceridad, se convirtió. Por ello, acostumbro decir que el primer milagro del hombre es el de creer.
¿Cómo se puede discernir a cuál de los dos
es atribuido el milagro?Al comienzo dimos entrada a dos procesos de beatificación separados. Fue escrito un libro para cada uno de ellos. La Iglesia exigía un milagro para cada uno. Sin embargo, los dos pastorcitos quedaron tan unidos en su misión que, hoy en día se considera uno solo. Pues, nadie puede hablar de Jacinta sin pensar en Francisco, y viceversa.
Hace tres años y medio, estuvo aquí un matrimonio de portugueses que vive en Suiza, para pedir la cura de su hijo que había nacido diabético y que aún no tenía un año de edad. Ese niño se curó el 13 de mayo del 2000, día de la beatificación de los Pastorcitos. La aldea entera rezó por el niño. Tuvieron conocimiento, a través de la comunicación social, de un milagro ocurrido antes de Navidad de 1999. Ora rezaban para uno, ora rezaban para otro. No había diferencia. Al pedir el milagro, lo hacían a través de los dos. Ahora, es necesario comprobar el milagro. El médico pediatra que ha seguido todo este caso declara que la cura no tiene explicación. Toda la documentación ya fue entregada a la Congregación para la causa de los Santos, en Roma.
Al final de diciembre de 2003, estuvieron aquí en Fátima una televisión alemana, el chiquillo y sus padres, para hacer un reportaje sobre este milagro. Curiosamente, entró enseguida una médico de Torres Novas que vino de Peniche de propio para contar un milagro ocurrido con su sobrina de 8 años, también por intercesión de Francisco y Jacinta. Esto es diario, son por lo menos 5 ó 6 casos de milagros por día.
Registramos desde el 1 de enero hasta el 31 de diciembre de 1989 todas las cartas que narraban gracias recibidas. Tuvimos, en un año, mil casos, en todo el mundo. En Roma, se quedaron impresionados, ya que eso nunca había pasado. Aquí se ve que lo más importante no es el milagro, sino la fama de santidad alcanzada en la Iglesia.
Por ejemplo, fue escrito al episcopado de todo el mundo y 300 diócesis respondieron que allí había gente con devoción a los Pastorcitos. Pero todas esas comunicaciones de gracias ya no son necesarias, ya que basta un milagro para que obtengamos la canonización y el Papa aceptó que fuese uno, para los dos Pastorcitos.
¿Cuáles son las virtudes representadas
por Francisco y Jacinta?Cada uno de ellos tiene su carisma. Jacinta fue una niña que se dedicó a la oración y tuvo una caridad muy grande, con una vida de sacrificios para salvar a los pecadores, para evitar que las almas cayesen al infierno. Por ejemplo, sufrió por el Santo Padre explícitamente, y los otros no.
Francisco no quería ni siquiera pensar en el infierno, mucho menos en los demonios. Cierta vez, cuando estaba en meditación, pues era un auténtico místico, se vio luchando contra el diablo. Se puso a rezar y pensó en la tristeza que los pecados le provocan a Dios, Nuestro Señor. Por ejemplo, sentía la realidad del pecado con una profundidad enteramente mística. En los momentos de contemplación solía hablar con Jesús. Algunas veces, las almas contemplativas no llegan a ese grado. Ahí se ve la grandeza del alma de Francisco.
En cuanto a Lucía, Nuestra Señora le dijo: "vengo a buscar a Francisco y a Jacinta primero. Tú te quedarás más tiempo para difundir la devoción al Inmaculado Corazón de María". Pero ella, nunca imaginaría que iba a llegar a los 96 años...
¿Qué debemos esperar con la canonización
de los Pastorcitos?Los niños deben asimilar lo que hicieron los Pastorcitos durante toda su vida, tanto interiormente como exteriormente para convertirse en auténticos santos, amando a Jesús, a María y a la Sagrada Eucaristía. El Papa quiere que la luz de los Pastorcitos brille en las familias nuevamente unidas y que aprendamos a rezar como ellos. Los tres Pastorcitos tenían la costumbre, por ejemplo, de despertarse varias veces durante la noche para rezar la oración enseñada por el Ángel.
Cuando en 1935 trajeron el ataúd de Jacinta, la Hermana Lucía afirmó que estaba convencida de que Dios le concedería la aureola de la santidad, pues fue ella la que recibió las mayores gracias y las practicó con heroísmo, tanto en el espíritu de oración, como de sacrificio, por la conversión de los pecadores.
En aquella época ya deben haber tenido la idea de abrir un proceso de canonización de Jacinta. Casi 70 años después, estas palabras de la Hermana Lucía están próximas de realizarse.
Esperamos que a la luz de esta canonización, sean cada vez más atendidos los pedidos hechos por Nuestra Señora, en Fátima, para que llegue finalmente el día bendito de Su triunfo sobre los corazones y el mundo.
Asociación Cultural Salvadme Reina de Fátima - España
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