Escriben los Lectores

 

Me asomó por detrás de la
camisa el escapulario...

      Acabo de recibir carta de Uds. incluyendo el escapulario de la Virgen del Carmen, por lo que les doy gracias y felicito por tan inteligente y necesitada campaña. (...) Soy profesor de bachillerato y hoy dando clase, sin querer me asomó por detrás de la camisa el escapulario que llevo impuesto. Esto provocó que algunos alumnos después de clase me preguntasen sobre qué era lo que llevaba colgado del cuello.

      Y así es como empezamos una conversación sobre el escapulario y sus gracias. Pero lo que más me sorprendió es que jamás habían oído hablar de él. Así que, en mi ánimo de hacer apostolado, pensé en llevarme algunos escapularios e imprimir de internet la historia del mismo. Lo curioso y casualidad, es que nada más llegar a casa ese mismo día, me encontré con su carta. Y qué alegría que incluía el folletito histórico-informativo y el escapulario.

      Quizás es abusar de su confianza, pero el motivo de mi carta es saber si podrían conseguirme algunos folletitos más con sus escapularios incluídos, ya que es precisamente lo que venía buscando para regalar a estos jóvenes a los que doy clase.

      PLGC. Toledo


¿Hago algo por ti Señor?


      Les agradezco intensamente su última carta y el escapulario del Carmen , como también todo lo anteriormente recibido.

      Todo ha sido como un empuje a Dios y a las personas que necesitan de nuestra ayuda, física y moralmente. Cuando se lee algún libro o cartas de las que Uds. mandan queda en el interior esa pregunta: ¿hago algo por ti Señor y por esas almas que son tuyas y están alejadas de Dios?

      LG. Burgos


Me puse muy contenta
con el escapulario

      Hace unos días recibí un escapulario de la Virgen del Carmen que me enviaron Uds., me puse muy contenta pues a la Santísima Virgen la tengo muchísima fe, soy una chica minusválida y Ella me está ayudando a ser cada día un poquito mejor.

      MJMC. Almería


Fiel compañero de casi
todos los días

      Agradezco cada una de las cosas que me han enviado y quiero decirle que todas ocupan un lugar muy importante en mi hogar y en mi corazón. Sobre todo decirle que el libro de la Virgen sigue siendo mi fiel compañero de casi todos los días. Decirle, también, que no solo
no me han defraudado en nada, sino, que me parece estupendas todas las iniciativas.

      MPP. Burgos


Todo lo que recibo de Uds.
aviva muchísimo mi fe

      Me gustó muchísimo el libro del rezo del Santo Rosario, el cual rezo todos los días; lo plastifiqué y se quedó muy bonito, mis amigas y algunos familiares todavía me lo están pidiendo. También me encantó (entre otras cosas) el almanaque que recibí de Uds. y que guardaré como “oro en paño”, el libro de la Confianza, el escapulario del Carmen, en fin todo, absolutamente todo lo que recibo de Uds. aviva muchísimo mi fe y es para mi un auténtico
tesoro. Quisiera darles las gracias por acordarse de esta humilde servidora y pedirles que no dejen nunca de dirigirse a mi, lo que leo por medio de la Asociación me servirá mucho para educar a mi hijo en una auténtica fe cristiana.

      MTGC. Albacete


Misionero en Cuba

      Al regresar de mi viaje a Cuba, te escribo, para decirte, que los rosarios y las medallas con cadenita, se han distribuido, y han sido para todas las personas que las han recibido, el mejor regalo que se les podía dar, no se podían creer que se les podía dar gratis, y en muchas caras he visto la emoción. Te contaré dos anécdotas:

      Al entregarle una medalla a una Señora reconoció a la Virgen de Fátima y me contó, que de pequeña le daban unas convulsiones y que decía: “Fátima, Fátima, y que la llevaron a un santero y sus padres le explicaron lo de las convulsiones y de como repetía Fátima, y el santero, les dijo que la niña tenía alguna revelación de la Virgen, y su padre comenzó a buscar una estampa de la Virgen de Fátima, sin conseguirla, hasta que un día vio un cuadro pequeño de la Virgen y preguntó que Virgen era aquella, y le dijeron que la de Fátima. Lo compró y lo puso en la cabecera de la cama de la niña y desde aquella noche no tubo más convulsiones. La niña creció y se casó, pero le dijeron los médicos que no podía tener hijos, y ella le pedía a la Virgen que le concediera tener hijos, y le prometió que si tenía una niña le pondría de nombre Fátima y tuvo una niña que le puso de nombre Fátima, y esta a su vez a su hija también le puso Fátima, y fue para ella y su hija y nieta el mejor regalo, la medallita.

      También fue curioso al visitar la casa de un amigo, en ella vive su abuela de 97 años y al entregarle la medalla, me decía que ella sabía que la Virgen ese día le iba a traer algo, y ese algo era la medalla, y así me lo aseguró su hija, que estaba toda la mañana antes de llegar yo, diciendo que la Virgen hoy le iba a traer algo, sentí una gran emoción el ver como le daba gracias llorando a una virgencita del Cobre (Patrona de Cuba) que tenía en su humilde habitación.

      Otras iban a la Catedral de Santiago de Cuba, para ver y rezar a la imagen de Fátima que hay en ella, en fin, que doy gracias a a Dios y a vosotros, de poder haber sido instrumento, para llevar a la Virgen de Fátima a muchas personas, y que ha sido muy edificante y gratificante, el poder dar un poco de consuelo a esta gente buena, pero que están pasando una dificilísima situación, careciendo de muchas cosas elementales, pero con una gran fe en su Virgen de la Caridad del Cobre.

      Recibe un cordial saludo.

      San Asensio (La Rioja)