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La espiritualidad de los Heraldos del Evangelio está fundamentada en tres pilares: la devoción a la Eucaristía, a María y al Papa.
La devoción a María es particularmente importante en los Heraldos y está modelada según el espíritu del famoso “Tratado de la Verdadera devoción a la Santísima Virgen” de San Luis María Grignion de Montfort.
El Tratado influyó poderosamente en la espiritual de S.S. Juan Pablo II a punto de que el lema de su pontificado “Totus Tuus” es una frase extraída del Tratado.
Los Heraldos promueven la devoción a María y estimulan a todos sus simpatizantes y amigos a seguir el modelo de San Luis Grignion de Montfort, consagrándose como esclavos de amor a la Santísima Virgen.
En Valencia, la última ceremonia de consagración se hizo en la parroquia de San Miguel y San Sebastián durante una solemne Eucaristía celebrada por su párroco, D. Juan Andrés Tallens. Antes del ofertorio, los presentes se arrodillan y recitan en voz alta el texto de la consagración escrito por San Luis Grignion. Y a continuación los aspirantes lo firman sobre el altar.
Terminada la Eucaristía, los nuevos “esclavos de amor” de María Santísima, con sus familiares y amigos y los terciarios de los Heraldos confraternizaron un ágape en los salones de la parroquia. |